Siento tener el equipaje que exigen todas las absurdas circunstancias.
Me excuso por las cien torpezas diarias, por los errores grandes y chiquitos,
por la bella tontería, por la cuerda voluntad de mi cabeza.
Soy aldea pequeña, de diminutos espacios, selvas y llanuras adornadas con flores que tiemblan silenciosas.
Soy la dulce respuesta de la pregunta que esta naciendo...
